Mis 6 aprendizajes emprendedores del 2019 que no me quiero olvidar

Mis 6 aprendizajes del 2019

Se va terminado el año y estoy en pleno cierre de mi Programa de mentoría grupal, y me empieza a agarrar la nostalgia y emocionalidad a tope.

Fin de año es una época que siempre me gustó y los últimos años empecé a aprovechar estos meses, para hacer una buena reflexión del año, capturar los aprendizajes más importantes y esas cosas que no me quiero olvidar el año siguiente.

Escribirlos definitivamente es la mejor forma de asegurarme que quedan capturados y puedo volver a verlos todas las veces que quiero. Es un ejercicio muy poderoso, así que te invito a que lo hagas para tu negocio también.

Hoy te quiero compartir los 6 aprendizajes más importantes que capturé en mi 2019, por si te sirven de inspiración para capturar y escribir los tuyos. Esas cosas tan importantes que no querés que pasen sin dejarlas registradas, ¡para no olvidártelas más!

Aprendizaje #1– El poder increíble de creación con una buena planificación

Para mí la planificación siempre fue importante y es algo en lo que insisto mucho con todas las emprendedoras con las que trabajo. Planificar es decidir conscientemente y no dejar que el día a día decida siempre por nosotras.

Pero, muchas veces escucho que tanta planificación no deja lugar a la creatividad, y un aprendizaje grande este año es que fue todo lo contrario.

Este año lo empecé decidiendo qué grandes cosas quería crear, dividí el año en cuatro y definí qué plan importante quería que pase cada trimestre (si querés hacer este mismo ejercicio, acá te dejo el link con los pasos que sigo).

Esa planificación me permitió una capacidad de creación que, terminado el año, hasta a mí misma me sorprendió. Me sorprendo de TODO lo mucho que fui capaz de crear en un año, solo por el hecho de haberme planificado bien.

Hice por primera vez (con Ale y Maru) un evento presencial para más de 500 mujeres en Buenos Aires (@she.festival), mejoré y grabé de cero un mini-curso de redes sociales al que se sumaron más de 30,000 emprendedoras, re-grabé y mejoré casi la mitad de mi programa grupal (más de 20 videos nuevos con sus guías de ejercicios!), creé de cero la página de venta de ese programa con una diseñadora web, filmé 20 videos testimoniales con los genios de @chirripeppers, en las casas de algunas de las emprendedoras que participaron de mi programa el 2018, y preparé todo el lanzamiento, duplicando la cantidad de inscriptas versus el año anterior.

Hoy miro atrás y me impresiona la cantidad de cosas en un año, pero fue posible gracias a una buena planificación.

Porque me anticipé a todo eso que quería crear y me bloqueé los espacios necesarios en la agenda para hacerlo posible. Tuve que decirle “NO” a muchísimas otras cosas, pero como tenía claro que crear eso era importante y lo había definido como prioridad, fueron “NO” que no costaron tanto.

Por eso, mi primer aprendizaje, es que planificar no se trata sólo de trabajar más organizadamente, sino de potenciar tu capacidad de creación. Y por eso, es extremadamente estratégico.

Aprendizaje #2 – Compartir es mucho mejor que competir

Si hay algo que no para de sorprenderme en este mundo emprendedor, es la cantidad de personas que me voy cruzando con genuinas ganas de colaborar y potenciarnos.

Cuando empecé este camino, tengo que admitir que la pasaba un “poquiiiiito” mal, porque venía con la mentalidad corporativa, pensando que todo lo que no era yo, entonces era competencia. Blanco o negro, no había grises. Venía de un mundo donde todo se medía por participación de mercado. Si vos ganas, yo pierdo. La torta era fija y la pelea estaba siempre en quién se quedaba el pedazo más grande.

Con lo cual se pueden imaginar que cuando empecé este camino emprendedor, abría las redes sociales y 30 segundos después estaba con una angustia terrible y ganas de dejar todo. Porque OBVIAMENTE había muchísimas otras personas que habían empezado antes. Y por cada persona nueva que aparecía hablando de marketing, lo vivía como si fuese un obstáculo en mi propio camino.

Hasta que un día, ¡cambié el chip por completo! Y les JURO que me cambió todo. Muchísimo por seguridad en mi misma (la pieza indispensable no?), por darme cuenta que nunca jamás nadie puede hacer las cosas igual que vos. Que aunque hablen de temas similares o vendan productos similares, vos sos la que hace único tu emprendimiento. Tu forma de llevarlo a la vida. Y eso me dio una paz que hizo que todo empiece a fluir.

Literalmente dejé de mirar tanto a otros y me concentré en crear mi estilo y lo que tenía ganas de aportar.

Pero, además (y CLAVE!), me di cuenta que si alguien habla de un tema parecido o con un enfoque similar, ¡entonces definitivamente es una potencial alianza o colaboración! Porque si compartimos valores, ¿qué mejor que unirnos para llegar a más gente juntas?

Esa fue la ficha que terminó de acomodar todo y este año me propuse intencionalmente generar más alianzas y colaboraciones.

Porque cuando a los que hacen cosas similares, los empezás a ver como potenciales alianzas en lugar de potenciales competidores, te cambia la mirada y te cambian las emociones. Y te aseguro que son emociones mucho más lindas, que llenan más y de las que salen mejores resultados.

Además del mega evento que hicimos con Ale y Maru (la mayor alianza de todas!), también este año hice vivos con Tory Uranga, Noe Gil, Martín Cabrera… participé del Podcast de Charuca y del de Laura de Soy Emprendedora… ¡Y se vienen muchos más!

Porque ahora no me queda ni una mínima duda en el sistema, que el camino en comunidad es más simple y divertido. Y, la capacidad de crear y crecer se potencia por mil cuando nos potenciamos con otros.

Aprendizaje #3 – Delegar es indispensable para crecer, aunque no siempre sea fácil

Uno de los grandes objetivos que me propuse este 2019 fue delegar más (y mejor!). Ya tenía algunas cosas delegadas como el diseño gráfico, el diseño web y la optimización del contenido de mi web para mejorar el posicionamiento orgánico (SEO), pero había dos grandes temas que sabía que tenía que delegar y las venía procrastinando por miedo.

Una de ellas era el manejo de la publicidad paga. Una de las estrategias que desde el primer día implemento en mi negocio, es la publicidad paga en las redes sociales para potenciar el alcance de mi contenido y llegar a nuevas emprendedoras con mi Blog.

Fue algo que siempre manejé yo, porque sé hacerlo y me sale medianamente fácil. El problema es que no me encanta (o mejor dicho, no me gusta para nada).

Es de esas cosas que sabemos y podemos hacer, pero que no es lo más estratégico del mundo que estemos poniendo nuestro tiempo ahí, porque no es lo que mejor nos sale ni lo que más disfrutamos.

A mí la parte de los anuncios, para ser sinceras, me aburre. La clave para que funcionen pasa por testear continuamente nuevas imágenes, nuevos textos, nuevos formatos… que lleva muchísimo tiempo de ejecución. No es un área en el que me emocione seguir aprendiendo ni hacerme experta.

Me gusta entenderlo, porque para delegarlo me parece clave, pero sabía que no era algo que tenía que seguir haciendo yo. Igualmente me costó tomar la decisión, porque es una de las inversiones más grandes en mi negocio, con lo cual delegarlo implicaba un riesgo importante.

Este año finalmente lo hice ¡y fue lo mejor de lo mejor! Ahora lo tengo 100% delegado, lo que me asegura muchísima más continuidad, porque no depende de mis ganas o tiempo.

La segunda área que quería delegar era el soporte administrativo. Abrir mi casilla de mails y encontrarme con 200 mensajes sin leer, era algo que me causaba un nivel de estrés poco feliz. Así que este año empecé a trabajar con una asistente virtual, Lu, que ahora es parte de mi equipo, ¡y fue una de las mejores decisiones que pude tomar!

Pero, les tengo que admitir, que delegar mis mails, aunque suene simple, fue una de las cosas que más me costó. Porque, al ser una marca personal, sentía que estaba delegando mi voz.

Al principio me seguía metiendo, leyendo todos los mails… y cada vez que veía una respuesta de Lu “que yo hubiese hecho diferente”, me ponía mal o me cuestionaba si realmente iba a funcionar. Hasta que decidí soltar completamente y le dije a Lu que conteste con sus propias palabras, siempre aclarando que era ella y no yo la que estaba del otro lado de ese mail. ¡Y ahí cambió todo!

Cuando me deje de meter, le dejé lugar a Lu para que desarrolle su propio estilo y hoy leo sus respuestas ¡y me encantan! Y lo que más me encanta es que empezamos a recibir respuestas del otro lado, donde nos dicen que les encanta “el equipo que hacemos” o le agradecen a ella personalmente por ayudarlas… ¡y eso para mí es increíble! Porque la siento 100% parte.

"Delegar implica estar dispuesta a pagar algunas fallas a corto plazo, para obtener ganancias a largo plazo"

Con lo cual, el gran aprendizaje para tatuarme y no olvidarme, es que al principio siempre cuesta. Es normal que haya una curva de aprendizaje y si no la pasamos, nunca vamos a poder delegar y siempre vamos a ser nosotras el techo de crecimiento de nuestro negocio.

Nos tenemos que aguantar la incomodidad que genera que las cosas no se hagan “exactamente igual que las haríamos nosotras”. Porque justamente no las estamos haciendo nosotras.

Pero si soltamos, confiamos y nos enfocamos en ayudar a esa persona a hacerlo a su manera, nos vamos a sorprender e incluso descubrir una forma diferente (quizás incluso mejor!) de hacerlo. Y, lo más importante y el objetivo final de todo, vamos a liberarnos un montón de tiempo para dedicarle a otras áreas clave de nuestro negocio.

Aprendizaje #4 – Lo que me funcionó antes, no necesariamente me funciona ahora

Este fue uno de los aprendizajes que más me costó: soltar y dejar ir cosas que ya no quiero más. Lo que funciona en una etapa del negocio no necesariamente es lo que necesitamos en la siguiente.

Mis primeros años, gran parte de mi foco estuvo en las mentorías personalizadas, mientras iba creando el programa grupal que sabía que quería tener. Siempre supe que el modelo que quería era 100% online, para poder trabajar desde cualquier lugar y con libertad de horarios. Esa fue la razón por la que empecé a emprender, así que sabía que eso era lo que quería crear.

El 2017 lancé por primera vez ese programa y me empecé a dar cuenta que era incluso más poderoso que la mentoría personalizada. Que las emprendedoras que participaban pasaban por un proceso de transformación mucho más profundo, que no se daba igual en las mentorías.

Pero me costó aceptarlo, porque en mi cabeza lo personalizado tenía que ser mejor que lo grupal. El tema es que no contaba con el poder impresionante que un grupo de mujeres puede generar cuando se juntan con el mismo propósito y ganas.

El 2018, en la segunda edición del programa, lo vi incluso MUCHO más fuerte y tomé la decisión de sólo tomar mentorías personalizadas de emprendedoras que ya habían pasado por el programa grupal primero. ¡Porque el impacto era mil veces más poderoso!

Fue una decisión muy difícil, porque implicaba empezar a decirle “no” a emprendedoras que me pedían trabajar juntas. Sabía que el motivo era el correcto, pero eso no siempre lo hace más fácil.

El 2019 profundicé incluso más esa decisión y dejé casi de hacer mentorías personalizadas, sólo tomé algunas muy grandes que me emocionaban por el desafío que implicaban y la etapa en la que estaba la emprendedora. Quería tener más tiempo para enfocarme en hacer más grande el programa grupal, y para eso necesariamente tenía que decirle “no” a otras cosas.

Tuve que decir que NO a muchos pedidos de mentoría, pero se terminaron sumando 300 emprendedoras al programa grupal, más del doble que en el 2018, gracias a que dediqué tiempo y energía a hacer muy bien ese lanzamiento.

Si me hubiese llenado la agenda de mentorías, porque eso era lo que venía generando mi mayor ingreso al momento, nunca me hubiese dado el tiempo y espacio, para poder hacer más grande lo que realmente quería hacer crecer.

Cambiar no siempre es fácil, pero un gran aprendizaje este año es que evolucionar es parte de crecer.

Que lo que funcionó en un momento, no necesariamente es lo que funciona ahora, y tenemos que escuchar lo que nos dicen nuestros propios clientes y escucharnos nosotras mismas. Para ir llevando nuestro negocio hacia ese siguiente nivel que queremos y nos entusiasma más.

Aprendizaje #5 – Hay que prestarle mucha atención a la intuición y emociones

En línea con el aprendizaje anterior, otro clave fue la importancia de escucharme y escuchar mi intuición. Cuando hice el programa grupal este año, me impresioné con la gratificación impresionante que me generaba. Yo siempre fui introvertida y para mí los contextos con pocas personas son mejores que los multitudinarios. Siempre preferí una cena con tres amigas, que una mega reunión con mil personas todas hablando al mismo tiempo.

Me abruman los lugares con demasiada gente, razón por la cual asumí que para mí trabajar uno a uno con alguien, me iba a generar una conexión mucho más fuerte que lo grupal.

Y, aunque cuando lancé por primera vez el programa grupal,  todo mi cuerpo me decía lo contrario y me sorprendí increíblemente con lo que se generaba en ese formato grupal, me costó aceptarlo porque no entendía cómo podía ser.

Iba en contra de lo que pensaba de mí misma, y por eso no terminaba de aceptar lo que estaba sintiendo.

Pero la intuición y las emociones la mayoría de las veces saben más que la razón, y no escucharlas es uno de los errores más grandes que podemos hacer.

Cuando finalmente acepté que el formato grupal, a pesar de todo lo que había asumido, es el que más me gusta porque se genera una conexión inexplicable que me supera y no depende de mí… ¡decidí ir con TODO hacia ese lado y fue la mejor decisión que pude tomar para crecer!

Aprendizaje #6 – La indecisión es enemiga de la ejecución

Por supuesto, siempre hay cosas que no funcionan, planes que nos proponemos pero no hacemos o que hacemos y salen mal. Y este último aprendizaje tiene que ver con esto.

Este año me propuse crear mi segundo programa online, pero me atacó la indecisión y no logré salir de ella. La verdad es que nunca me había pasado, porque desde el primer día que empecé con mi negocio tenía bien claro que iba a empezar con mentorías, con el objetivo de armar mi propio sistema para luego crear mi programa online siguiendo esos mismos pasos.

Tenía tan claro lo que quería, que me puse a ejecutar y nunca cuestioné nada.

Por supuesto en el camino me agarraron dudas y cuestionamientos, pero nunca lo suficientemente fuertes para dejarme paralizada.

Este año, en cambio, cuando me quise sentar a crear el segundo programa, me atacó por sorpresa y sin previo aviso la indecisión total. Empecé a dudar si el tema que había elegido para ese programa era el correcto, o mejor me ponía a hacer otra cosa. Fui y vine doscientas veces, lo que hizo que me quede paralizada y no cree ninguno.

Por eso, este es uno de los grandes aprendizajes que más quiero que me quede grabado: la indecisión es enemiga de la ejecución.

Si dudamos eternamente, nunca vamos a crear nada. Si hubiese tomando alguna decisión, no importa cuál, hoy tendría el segundo programa creado y podría enfocarme en crear el siguiente. Pero, por no decidirme, termino el 2019 sin eso hecho.

Por supuesto, verlo así tan claro, fue como un baldazo de agua fría que me forzó finalmente a tomar la decisión. Así que ahora ya tengo claro cuál va a ser ese segundo programa y ahora se trata de bajar la cabeza de nuevo y ponerme en modo ejecución hasta tenerlo listo.

No cumplí con mi objetivo de tenerlo para el 2019, pero este aprendizaje me sirvió para enfocarme ahora en el 2020 con mucha más seguridad a hacerlo.

Por supuesto éstos no son los únicos aprendizajes de todo el año, pero sí son los que más me marcaron y quiero dejar por escrito para tenerlos como recordatorios durante el próximo.

Ojalá algunos te sirvan para tu camino o te inspiren a pensar y capturar los propios. Para que también los dejes escritos y sean tu guía en el inicio de este nuevo año.

Nay

Sumate a más de 50,000 emprendedoras que reciben recursos y tips gratis

14 comentarios
  • Meli

    Excelente Nay!

    Te admiro profundamente!

    Y estoy de acuerdísimo en la magia que ocurre cuando nos juntamos las mujeres. Yo lo empecé a vivir cuando armando mis grupos de mujeres “quiero emprender pero no sé qué”… el nombre lo dice todo… y los resultados son muuuy buenos.
    Me gustaría formar parte de alguna de tus mentorías para hacer crecer mi emprendimiento, que viene bastante bien, pero me gustaría darle un boost.
    Quedo atenta a tus comunicaciones para enterarme cuando hagas las próximas a ver si puedo sumarme.
    Te mando un beso y gracias por tu generosidad 🤗

    • Nayla Norryh

      ¡Hola Meli! Miiil gracias por todo lo lindo que me decís!! 🙂 En cuanto a tu consulta te cuento, Conectar para Atraer es un programa de mentoría grupal que abro una vez al año en agosto, así que si te interesa y querés que te avise el año que viene cuando abra las inscripciones de nuevo, acá te podés anotar en la lista de espera: https://www.naylanorryh.com/cursos-marketing-digital/ 🙂 💕 ¡Espero que esta opción te sirva!

  • Tami

    Hola Nay!!
    Muy bueno el artículo! Gracias por compartir tus aprendizajes!

    No es lo central del post, pero quería consultarte: ¿a quién o qué servicio recomendas para mejorar el posicionamiento SEO?
    Y esta pregunta me lleva a preguntarte si tenés algún método o recomendación para elegir qué servicios contratar para tercerizar.

    Gracias nuevamente!!

    • Nayla Norryh

      ¡Hola Tami! Cómo estás? En cuanto a tu consulta, la parte de SEO la trabajo con un freelancer, te recomiendo la plataforma https://www.workana.com/ para buscar profesionales para este tipo de servicios 🙂 Por otra parte te comparto este artículo del blog con los 4 pasos que sigo yo en mi propio negocio a la hora de elegir qué delegar, por si te sirve para hacer el mismo análisis para tu emprendimiento: https://www.naylanorryh.com/pasos-para-delegar-en-tu-emprendimiento/
      ¡Espero que te sirva! 🙂

  • Mary

    Who ! muchísimas gracias de verdad por este post, me identifico mucho. Este año me ha tocado verme paralizada por mucho miedo e inseguridad y sí me quedaron muchos proyectos sin concretizar, hasta sin siquiera empezar. Pero me alivia saber que a cualquiera le pasa y es cuestión de planificar una estrategia.

    Estoy pendiente de tus publicaciones y espero poder apuntarme a alguna de tus mentorías.

    Muchas luces para tu camino.

    Abrazos
    Mary

    • Cora King

      Hola, Nay!
      Pasaba a dejar un GRACIAS GRACIAS GRACIAS porque la verdad es que tus aprendizajes puestos por escrito me re sirven, inspiran e iluminan!! (Como todo tu contenido: te admiro la claridad y la ejecución, el orden y la calidez siempre!! Sos muy genia!!)
      Por muchos más aprendizajes y todo el éxito de ser feliz… Chin chin! ❤️❤️❤️

      • Nayla Norryh

        Graaaaacias a vos por dejar tu comentario, Cora!! Me encanta saber que lo que comparto te sirve!! Miiil gracias por todo lo lindo que me decís!! 🙂 💕

    • Nayla Norryh

      Graaaacias a vos por tu mensaje Mary!! Me pone muuuy feliz saber que te gustan los contenidos que comparto! Y ojalá que sí podamos trabajar juntas el año que viene!! 🙂

  • MELINA

    Es primera vez después de tanto tiempo siguiéndote que me animo. No por nada malo, es que me atreví jajajajaj Nay quiero darte las gracias porque me has ayudado un mundo. Este año al leer tus logros me dispuse a sacar los míos y lógico,no serán a tu escala, pero son eso… míos. Son mis sueños, proyectos y tareas logradas que me sacan una sonrisa. Mi sitio web, mis dos infoproductos, y la participación como conferencista en sos actividades muy grandes con más de 200 asistentes cada una. Me inspiraste a seguir creciendo más focalizada en lo que quiero. ¡Y no me rindo! Dios te bendiga nay, un abrazote, (meli)

    • Nayla Norryh

      Aaaaaaaaay miiiil gracias por todo lo lindo que me decís Meli!!!! Me pone muuuuy feliz saber que los contenidos que comparto te sirven!!! Gracias por tu mensaje!! 🙂

  • Ro

    Hola, Nay! Que post maravilloso! Cargado de energía transformadora y de buenas enseñanzas! Siempre es un placer leerte porque tocas puntos claves que, me atrevo a hablar en plurar, nos remueven interiormente!
    Estoy nostálgica porque ya esta terminando el grupo de Mentoria 2019, pero saber que te puedo seguir leyendo por acá, me reconforta!
    Un beso enorme y un gracias aun mayor! Ojalá seas consciente del valor de tu trabajo y del impacto que tiene en emprendedoras como yo.
    Por un maravilloso, inmenso y próspero 2020!!!

    • Nayla Norryh

      Que felicidaaaaaad leerte por acá también Ro!! Muuuchas gracias por todo lo lindo que me decís! Feliz año para vos también!! 💕💕

  • Julieta

    Hola recién te conozco y leo este post y me maravilla tu claridad de pensamiento, soy lic en comunicación y emprendedora hace años, pero no logro enfocarme bien. Tus conceptos son excelentes voy a tomarlos y planificar el año para generar más creatividad. Gracias por tu generosidad en compartir tu experiencia y tus aprendizajes. Un beso, Julieta

Descubrí en qué enfocarte

Según la etapa de tu emprendimiento